domingo 7 de febrero de 2010

ZARAGOZA v SEVILLA (Baretti)


Séptima derrota en menos de mes y medio. Y lo malo no ha sido la derrota sino la imagen de impotencia futbolística que, cada vez más "in crescendo", va dando el equipo. Nivel mediocre de juego, por decir algo, ya que el fútbol brilla por su ausencia y cualquier equipo, aunque sea un aspirante a colista como el de hoy, se le hace un bolo a Jiménez y nos hace sufrir en el campo.


No recuerdo un nivel tan bajo y lamentable en muchos años atrás. Quizás me tenga que remontar al "Quinquenio Negro", a la época anterior a Caparrós, para ver tanta pobreza técnica de conjunto. Al señor Jiménez le está pasando como al niño riquito del cuento, que hereda una enorme fortuna de su padre. El niño empieza a vivir con el dinero del papá y se da la gran vida hasta que se le seca la fuente y entonces se encuentra en la tesitura de que tiene que solucionarse el problema por si mismo, y ahí es donde vienen los problemas. That is the question. Esta es la cuestión.

Creo, honradamente, que si es sevillista, su dimisión es la mejor salida. Su capacidad no es para un equipo con aspiraciones Champions. Cuando uno ve, que estamos a años-luz, no ya del Barsa y del Madrid, sino del Valencia, e incluso del Mallorca y que cualquier equipo nos hace sufrir, uno se da cuenta de que estamos en clara desventaja.

Es ridícula la escusa en la que, semana a semana, se viene escudando, echándole la culpa a las lesiones. Mentira. Siempre ha habido lesiones. No es nuevo. Recuerdo, al igual que cualquier sevillista que tenga más de dos neuronas funcionales en el coco, los tiempos del denostado Juande Ramos, cuando se decía del Sevilla que era igual quien jugara, porque cualquier jugador que saliera sabía lo que tenía que hacer y a lo que tenía que jugar. Y entonces salían los Hinkel, Crespo, Jordi, Martí, Sales, Jesuli, A. López, Kepa, etc. etc. Nunca dejaba de ser "eso": "UN EQUIPO". Siempre lo fue y grande. El más grande.

Jiménez, al no tener un patrón de juego convincente, ni un sistema claro y definido de equipo puntero, porque no sabe, tiene que jugar a base de corazón y de esfuerzo. Como con el Valencia, como pasó aunque con un poco más de fortuna con el Getafe, pero claro ese enorme esfuerzo es restrictivo, no se puede hacer siempre, ni este señor tiene dotes de líder como para insuflar esa actitud ganadora de manera permanente en sus hombres, porque lo que todos estamos hartos de ver, una y otra vez, demasiadas veces, es el muermo, la caraja del equipo. La victoria, no lo olviden, viene casi siempre por una genialidad de alguno de nuestros cracks. Ya está bien de robar méritos que no le corresponden y de que nos monten peliculitas como la del día del Getafe.

Y lo que sería más imperdonable de todo es que se acabara de una vez por todas con la ilusión de una plantilla de lujo, porque los futbolistas últimamente están desquiciados. Nerviosos. No saben qué hacer. Impotentes. Los que despuntaban parece que se están empobreciendo técnicamente. El equipo da la impresión de estar agotado no sólo física, sino mentalmente. Sin ideas.

Porque digo yo, que para qué saca dos delanteros, con un centro del campo neta y totalmente defensivo, nulos de creación. ¿Cómo se producen las transiciones defensa-ataque, con semejante cuadro? No hay dos toques seguidos, ni desmarques, ni juego sin balón. Todo tiene que ser a base de patadones. Vengan globos para lucimiento de los centrales contrarios y desesperación de los propios atacantes.

Y digo yo, para qué tiene los mejores extremos, la envidia de España, si no los utiliza ni sabe utilizarlos. ¿Para qué? ¿Para que se reviente, por ejemplo, Jesús Navas, partido a partido, a base de galopadas hacia arriba y hacia abajo sin apoyos ni estrategias concluyentes?

No se trata de si nos gusta Jiménez o no, terreno al que tratan de llevarnos los soplagaitas de marras, no es una cuestión personal, sino de que este señor no es el técnico adecuado para un equipo con aspiraciones de "grande" como el Sevilla. Así de simple. Y para ver esto no hace falta ser un doctor en ciencias deportivas, ni nada de eso. Simplemente un poco de criterio y de sevillismo, porque está claro que como siga así, nos borra totalmente del mapa europeo.

Si han creado a la gallina de los huevos de oro y ahora la van a dejar que se muera de asco, que conste que me da igual. Me da igual dónde vayamos o no vayamos, porque no voy a dejar de sentir como siento, como SEVILLISTA. Pero que no me vendan la burra y me la cobren a precio de purasangre.

Que los dioses del Olimpo deportivo iluminen a nuestros cracks el miércoles, que falta nos va a hacer. Ciao, amigos.

2 comentarios:

  1. El equipo sigue haciendo aguas, por el centro, el espacio de "creación" de juego. La falta de estructura de un equipo se revela en el centro del campo. Como todo en esta vida: sin centro, la vida y el juego "se derraman", "se desfondan". Pues nada, a seguir así... Rafa.
    ResponderSuprimir
  2. Estoy como casi siempre de acuerdo con usted amigo Baretti,esto no es personal contra Jimenez,es que si fuera otro pensaria lo mismo.Este hombre se está cargando al equipo y la afición.Yo aunque gane,y no soy menos sevillista por eso,me voy aburrido y cabreado a casa.Lo peor de todo es que los que mandan o no lo quieren ver o no quieren reconocer que ni hay ni tanto equipo y por supuestro entrenador para lo que nos han querido vender.
    ResponderSuprimir