lunes 3 de octubre de 2011

SIN PRISAS PERO SIN PAUSAS


El Sevilla sigue imbatido tras seis jornadas de Liga, lo cual aunque no es una noticia sin precedentes es una muy buena noticia. Los precedentes los tenemos cercanos como corresponde a un equipo cuyo crecimiento no es fruto de un día, o como se diría en términos técnicos, no es fruto de ningún efecto champán.


Tanto en 2007 como en 2009 el Sevilla consiguió esta situación, así como mantener la media inglesa, al menos durante la primera vuelta (yo prefiero decir 2 puntos por partido, en lugar de 4 por cada dos, por ser más lógica y sencilla). ¿Antes? Pues creo que tendríamos que irnos a la otra época “buena” del Sevilla, o sea a las décadas de los cuarenta y cincuenta.


En cuanto a lo de que el crecimiento del Sevilla no es flor de un día, aparte de ser el 4º equipo español en el ranking europeo, conviene recordar que el Sevilla es el tercer equipo liguero español del último lustro (326 puntos) y el cuarto de la última década (612 puntos); mientras que el “bien pagao” Atlético de Madrid, por ejemplo, ocupa la 8ª plaza de esta última década. Cosas que tiene de bueno ser de la capital del reino. Digo yo que por qué estos datos no se tienen en cuenta a la hora de negociar los viciados derechos televisivos.


Bien, a lo que íbamos. El Sevilla confirmó, una vez más, su mejoría defensiva y aún cuando persisten viejos defectos relacionados con el sobeo del balón, es evidente que el equipo ha ganado en solidez y en solidaridad. Tanto es así que el principal peligro del contrario se justifica más en nuestras propias pérdidas de balón en las salidas que en sus propios méritos. De todas formas lo de la solidez defensiva habrá que hablarlo después de la visita al Camp Nou, que eso sí que es un test fiable para cualquiera.


Me gustó ayer el equipo. Es verdad que sólo jugamos bien 15 o 20 minutos, pero el equipo está en otra dinámica. El hecho de que el equipo lleve la trayectoria positiva que lleva teniendo en cuenta que Rakitic no está ni a la mitad de su rendimiento, que Manu no ha explotado todavía y de que algunos más no están todavía muy finos (ayer hasta Kanouté estuvo perdido más de la cuenta), hace pensar que cuando el equipo de Marcelino esté más engrasado y trabajado puede lograr inyectar en la afición esa satisfacción y confianza que anhelamos y que perdimos hace tiempo.


No quiero terminar sin dejar constancia de dos detalles. Uno negativo y el otro positivo. Primero, a ver cuándo la Federación entra de lleno en ese estadio del Manzanares donde, no uno ni dos sino bastantes más, no dejan de proferir gritos y consignas que no están ni a la altura de los chimpancés, sino más bien de mentes criminales en potencia. Qué mala ralea hay que tener para conducirse de esa manera. Enanos mentales que solo tienen de humano el hecho de haber nacido de mujer madre. Lamentablemente, no es un ejemplo único porque hay otros campos, casi siempre son los mismos, donde se pueden oír y ver estas muestras de la bajeza humana.


El otro tema es positivo. Quiero felicitar y dar mi más sincera enhorabuena a Javi Varas que con partidos, voluntad y trabajo, está dejando de ser promesa para ir camino de convertirse en una magnífica realidad. Esperemos que Del Nido no lo venda, como ha ido vendiendo a tanta gente. A veces me he preguntado por qué este señor está empeñado en que nunca consigamos ir “haciendo un equipo, un buen equipo”, porque mira que hemos tenido mimbres.


Ciao, amigos, hasta siempre. A pesar del parón liguero, espero que sigamos con la filosofía de Marcelino: "Sin prisas pero sin pausas".


0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada