lunes 28 de noviembre de 2011

UN POQUITO DE AGUA


Un poquito de agua para aliviar el calorcito, niño. La Romareda supuso, ayer, un alivio para la situación un tanto rara que estaba sufriendo nuestro Sevilla… y que me temo que vamos a seguir sufriendo este año, si los fichajes invernales (¿?) no lo solucionan.


Desde que Manolo Jiménez o algún entendido jefe técnico del club, -consejero un poco manipulador de entrenadores (ahora se explica uno la negativa de Bielsa)- nos dejó sin centro del campo, el Sevilla no ha sabido encontrar un plantel adecuado a sus “aspiraciones de grandeza”, no sabemos si por racanería, por ineficacia o por mala suerte. Lo cierto y verdad es que la zona donde se cuece y se genera el fútbol anda huérfana, razón por la cual cualquier equipo, venga de la cola o de donde sea, termina siempre dándonos un baño de sobeo de bola.


Si a esto le unimos la precariedad de nuestro delantera -otro empeño absurdo de “no sé quién”- el cuadro no es muy alentador, que digamos. Todos sabíamos que Kanouté había que administrarlo este año en pequeñas dosis y también preveíamos que si Negredo se “resfriaba”, el Sevilla lo notaría allí donde siempre hemos resuelto nuestras deficiencias, es decir, en el ataque. Manu del Moral no es un delantero nato, lo cual es algo que está al alcance de cualquier entendedera. Al final con tanto media punta, el ataque lo hemos hecho “light” (y pensar que dejamos escapar a Piatti, jugador ideal para los contraataques, por su velocidad y definición) y el centro del campo en un “quiero pero no puedo”.


En fin, ahí estamos. Al fin hubo cambio táctico y Marcelino sacó un trivote neto, que le permitió dominar el juego, sobre todo en la primera parte. Después y tras la salida de Negredo, sólo ante el peligro, el equipo cedió bastante. El partido no fue brillante, más bien gris, pero nos dieron tres puntos importantísimos para salir de ese hoyo en el que habíamos caído. Ese hoyo o trance espiritual y físico, que al margen de nuestra disminuida cualidad técnica, nos embarga. Bienvenidos sean los puntos.


Espero y deseo que este salir de la cueva, nos levante el ánimo y las ganas y que lo connfirmemos ante el reforzado Getafe, el próximo lunes, aunque maldita la gracia que me hacen a mi los partidos en lunes.


Y nada más por hoy, amigos. Ciao.


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